Puros Cuentos

Cuentos breves con alma larga. Aquí las historias respiran lento, entre lo cotidiano y lo imposible.

Categoría: Cuentos

  • GOTA DE NOCHE

    ¿Qué sucede cuando una simple mancha en la pared empieza a respirar, a crecer y a mirarte desde la oscuridad? «Gota de Noche» es un viaje a la extraña compañía que a veces encontramos en nuestras propias sombras.

  • LETRAS

    Un cuento mítico que explora el origen del lenguaje. Un narrador eterno observa a la humanidad, movida por un profundo vacío. Cuando un hombre se atreve a comer fragmentos de metal estelar, desata un sonido primordial que se convierte en la semilla de las letras. Este relato poético reflexiona sobre el poder de las palabras…

  • LA CRIATURA EN LA VENTANA

    Cuando los colores se apagan, él aparece. Una criatura mínima, quejumbrosa, invisible… salvo cuando se cansa. Un niño, una ventana, y un trabajo que nadie pidió pero sostiene el mundo.

  • PASCUA SIN ALTAR

    En Pascua sin altar, la esperanza se ha esfumado de un lugar donde el viento hace sonar las campanas de una iglesia dormida y los muertos han dejado de asomarse en sueños. Entre santos polvorientos y rezos sin devoción, un anciano misterioso llega con la promesa de un huevo mágico que cumplirá el deseo más…

  • UMBRAL

    Uno de ellos se acercó y me habló con voz firme. Preguntó mi nombre, y le respondí sin titubeos. Supe que me comprendía con la exactitud de una lengua materna, aunque mi boca pronunciaba palabras de otro idioma. Me tomó del brazo con confianza y me llevó por el sendero hasta llegar a una plaza…

  • Bonetería

    En un poste derruido encontré una tercera prenda, negra y con encaje delicado, que parecía nueva en comparación con las otras. Me invadió una especie de escalofrío al pensar en el contraste: la tela fina y sugerente contra el óxido del metal. Un pedazo de intimidad frente a la indiferencia pública.

  • EUGENIA

    Hacía tres noches que se aparecía esa cosa en mi cuarto. Se sentaba al pie de la cama y me contaba historias de mi propia existencia, como si fuera el dueño de cada uno de mis recuerdos. Olía a tierra húmeda, y su voz, ronca, parecía arrastrar un eco largo de cementerio. …con una sonrisa…

  • ALETEOS

    Algunos peregrinos arrojaban monedas en un cuenco, deseando comprar un pedazo de favor divino. Otros, con un brillo de codicia en la mirada, esperaban arrancarle una pluma dorada que luego venderían como reliquia bendita en mercados lejanos. Sin embargo, el ave, con su porte desgastado y mirada serena, se mantenía al margen de las pasiones…

  • El Anciano sin Ojos

    La mujer llegó al pueblo al anochecer. No recordaba cuánto tiempo había caminado ni de dónde venía exactamente. Solo que sus pies estaban hinchados y su sombra se alargaba sobre el polvo como si no quisiera seguirla más. Golpeó la puerta de la primera casa que vio. Una anciana la miró con ojos grises y…

  • Los monstruos no existen.

    Los monstruos solo existen en la inexistencia del propio monstruo. En la sombra que se estira cuando nadie la mira, en el reflejo que se quiebra apenas con el parpadeo. Son la grieta en la pared donde nada debería estar, la respiración que se escucha en el cuarto vacío. No tienen forma hasta que se…

  • Cuento de clase media.

    Las horas transcurren aun sin mi consentimiento y las entrañas se me apretujan en un intento por llenar espacios. Los años que antecedieron el centro de mi juventud, estaban repletos de días golosos en aquel piso tapizado de plata. Con cierta fortuna compramos una pila de chatarra, perfumada con aroma de manjar. No sabía que…

  • Ecos.

    …con la inocencia propia de mis cinco años, hice a mi padre una pregunta que, ahora me doy cuenta, llevaba el eco de muchas vidas: «¿Desde cuándo te conozco, papi?»

  • Paternal.

    …escuché una serie de chiflidos, agudos y cortantes, que atravesaron el aire como dagas. Los sonidos agudos envolvieron los aullidos del perro. Pude ver a mi papá desde la esquina, con el porte de un pitcher, chifló y lanzó un proyectil invisible a mis ojos…

  • Ejutla

    El periódico sobre la mesa anuncia mi muerte. Mi nombre aparece en el titular, acompañado de una foto borrosa de un coche destrozado. Según la nota, morí en un accidente en la carretera a Ejutla. Lo leo despacio, buscando encontrar una explicación que encaje con mi presencia. Siento el papel en mis manos, el peso…

  • Mamá.

    De su bolsa sacó una cometa, desgastada pero firme, y juntos la elevamos sobre el parque. «Mira,» me enseñó,