Puros Cuentos

Cuentos breves con alma larga. Aquí las historias respiran lento, entre lo cotidiano y lo imposible.

INTRUSO
Me siento como un intruso
en la morada de mi propia existencia.
Algunas veces prefiero marchar de puntitas,
para no ser visto,
para no ser intruso.
Soy intruso en las banquetas,
en los pastos, en los escritorios
y en cada silla.
Lo que me hace intruso
no es la fuerza con la que discurro,
sino mi supervivencia.
Me introduzco a cada rato en donde sea,
y en donde sea soy intruso.
Me siento como una esfera
vasta, invisible y peregrina que se entromete
en la permanencia muda de las gentes.
Fui intruso de niño, de hijo y de padre,
también lo he sido de hombre,
y en todos los siempres.
Algunas veces pienso inútilmente
que otros han sido intrusos,
pero aquí no hay más que las huellas de mis pies
y la oscuridad.
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