Las historias llegaron antes de que supiera escribir. Se quedaron, como sombras en la pared. Algunas las escuché en voz de otros, otras aparecieron solas, sin que nadie las llamara.
No sé si importan, pero ahí están. A veces parecen recuerdos, a veces sueños mal contados. No busco explicarlas. Solo escribirlas.
No prometo nada. Solo cuentos. Puros cuentos.